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Nacido en Pamplona hace veinte años, Javier Mediavilla Oteiza milita actualmente en el C. D. Oberena, equipo del Grupo XV de la Tercera División, aunque pertenece a Osasuna, equipo al que espera regresar este próximo verano. Javi Mediavilla juega como pivote; siempre fue un jugador que tiraba del equipo hacia adelante, pero cuando fichó por el At. Osasuna, en Tajonar potenciaron su faceta más defensiva. Se define como el típico jugador navarro, con mucha raza, con mucho carácter; un jugador que le echa un par de huevos y que trata de tirar del equipo tanto cuando las circunstancias son favorables como cuando no lo son.  Además de ser un apasionado del fútbol, y de dedicar gran parte de su tiempo a tratar de triunfar en el deporte rey, el pamplonica está estudiando Administración y Dirección de Empresas en la Universidad de Navarra, carrera que compagina con su carrera futbolística. Con esta entrevista, inauguramos, en synooh, la sección de cantera, por donde irán pasando las promesas de nuestro fútbol. Esperamos que sea la primera entrevista de muchas y que la sección cuente, como siempre, con todo vuestro apoyo. Javi, tras comenzar tu carrera en tu colegio, el San Ignacio, en cadetes te fuiste al C. D. Oberena, equipo en el que estás cedido actualmente disputando el grupo navarro de la Tercera División. ¿Cómo valoras la temporada? ¿Se están cumpliendo los objetivos que os habíais planteado en el momento de la cesión?
La verdad es que, al principio, me llevé un pequeño chasco, ya que estuve haciendo la pretemporada con el Osasuna, que es el equipo de mi tierra, y tenía mucha ilusión por jugar allí esta temporada 08/09 y tratar de hacer algo bonito; era algo complicado, ya que habría llegado al Promesas desde el juvenil, pero tenía ilusión por ir rascando minutillos poco a poco e ir arañando oportunidades.
Cuando me dijeron que me iban a ceder un año, no me sentó mal, pero me fue inevitable dar vueltas a la cabeza pensando si había hecho todo lo que estaba en mi mano por quedarme. Luego, conforme pasa el tiempo, vas viendo las cosas como son realmente y ahora veo esta cesión como un pequeño paso atrás, pero con el objetivo de coger carrerilla para todo lo que puede venir a partir de ahora. Si me llego a quedar en el Promesas, no habría tenido apenas minutos, lo mismo jugaría los diez últimos minutos que me quedaría sin salir del banquillo... Entonces, mejor estar en otro equipo que, aunque tenga menos nombres, me permite estar jugando domingo tras domingo.
Además, yo creo que la Tercera División es una categoría que te puede dar muchas tablas, por decirlo de alguna forma, ¿no? Es una categoría con un fútbol muy tosco, muy leñero... sobre todo en las comunidades del norte, pero en la que pienso que puedes estar creciendo un montón como futbolista...
Sí, los partidos son muy feos, con muchos choques, cabezazos... De todas formas, al final, aprendes muchas cosas, porque juegas con gente muy veterana y muy perra y, o sacas otras cualidades para espabilar, o te comen entre todas. Te llega el típico jugador de treinta y tantos años que ha jugado en Primera División diciéndote de todo y, o mantienes la cabeza fría y sigues con lo que sabes hacer o, como entres al trapo, te sacan del partido completamente. Así que yo creo que este año me está sirviendo para aprender a saber estar en el terreno de juego a madurar como futbolista. Esa es la parte positiva de la cesión, que te está sirviendo para curtirte...Eso es, si este verano vuelvo a tener la oportunidad de hacer la pretemporada con el Promesas, tocará dejarse los huevos como nunca me los he dejado y, ahora más que nunca, a luchar por mi sueño. Una vez sales de Osasuna, aunque sea circunstancialmente como mi caso, es cuando te das cuenta de lo que pierdes fuera de allí; siempre nos lo decía Miguel Merino, no sabes lo que tienes hasta que te vas... Y a mí me ha pasado eso. Estás allí en Tajonar y tienes de todo, tienes fisios, tienes entrenadores para todo, te duele algo y te vendan en el mismo momento que te quejes, tienes gente que va contigo al gimnasio para asesorarte en todo lo que debes hacer... Y, claro, con todo lo que tienes, te malacostumbras. Al final, cuando sales, las facilidades y comodidades que tienes no tienen nada que ver con las que tenías en Tajonar. Así que lo echas absolutamente todo de menos. Me imagino que no habrás hablado aún con Osasuna por lo que me has dicho, pero supongo que tu idea es la de volver y hacer la pretemporada con el Promesas este próximo verano, ¿verdad?En estos últimos años, el club está siguiendo esa filosofía: hacen la pretemporada con el filial todos los jugadores que han estado cedidos así como los que terminan juveniles y comienzan la etapa senior. Entonces, según vaya la pretemporada, ya se hacen los descartes y se ve quién sigue en el club, quién se va cedido o quién es traspasado. En mi caso, por el momento, mi representante aún no me ha dicho nada, pero espero tener suerte y confío en que el club siga con esa misma política que ha tenido hasta ahora a ver si tengo la oportunidad de volver a Osasuna en la temporada 09/10. Espero no dejar que el tren se escape, tengo cerca la ocasión de poder ascender un peldaño más en mi carrera, de jugar la próxima temporada en Segunda División B, de luchar por tener minutos en esa categoría... y espero que el tren no se me marche, como te decía. Hemos hablado de cómo te afectó que Osasuna decidiera cederte al Oberena esta temporada pero, ¿cómo recuerdas la jugada inversa? ¿Cómo te enteraste, cuando jugabas en Oberena, de que el Osasuna estaba interesado en ti?Yo empecé jugando en el colegio, como todos los niños supongo en sus comienzos. Luego, en Fútbol 7, fui a la selección navarra, y allí todos eran de clubes salvo yo... Entonces todos los clubes me empezaron a llamar, pero me recomendaron que siguiera en el colegio hasta infantiles, con mis amigos, y que ya en cadetes me buscara un club para poder aspirar a más, así que eso hice. Cuando di el salto a clubes, tuve oportunidad de irme a los filiales de Athletic y Osasuna... pero, al final, me fui al Oberena, que no deja de ser otro filial de Osasuna; allí estuve en cadetes y, ya en mi primer año de juveniles -quince/ dieciséis años-, jugué más de la mitad de la temporada con el primer equipo en Tercera División. Fue al final de esa temporada cuando Osasuna me llamó para probar; de inicio, me dijeron que fuese a entrenar con ellos un día a la semana para luego, una vez pasó la prueba, decirme que estaban interesados en mí, que si quería fichar. Así que me fui a Osasuna, no me lo pensé dos veces. La verdad es que en Tajonar disfruté como un enano. Ya en Osasuna, pero aún en juveniles, llegaste a debutar en Segunda B y con el primer equipo en un amistoso...Así es; yo fiché por Osasuna y en mi primer año allí estuve jugando con el equipo de División de Honor. En la pretemporada de la pasada temporada, llegué a entrenar algún día con el primer equipo, incluso jugué un amistoso contra la Real Sociedad un día que estaban tocados Puñal y Nekounan, y me llamó Miguel Merino -mi entrenador- porque le había dicho el Cuco Ziganda que me iba convocado con el primer equipo. Cuando me lo dijo, yo pensé que se estaban quedando conmigo, que era una broma... [risas], pero disfruté muchísimo.  Lo de Segunda B, fue más raro, porque estábamos un sábado por la mañana en Tajonar, antes de empezar la temporada, porque íbamos a echar un partidillo los de División de Honor contra los de Liga Nacional; y estaba calentando ya para aquel partido, y me vino el segundo entrenador y me dijo: "Que te vas a entrenar con el Promesas", y claro, yo me quedé así de una pieza. Total, que me fui con el filial y, cuando Enrique Martín dio la convocatoria dijo que íbamos todos convocados; y yo pensé: "¡Ostias! Éste me llamó pa entrenar y ni se dio cuenta de que estaba aquí" [ríe]; así que fui al vestuario y le dije: " Oye, Quique, esto", y me dijo: "Que sí, que vienes convocado", y yo alucinando, claro. Así que me fui a Zamora y me llamaron mis padres y un entrenador que tuve en Oberena y en el colegio, me mandó un mensaje un amigo... Todos en plan: "Oye, enhorabuena, ¿eh?" y yo súper extrañado y, claro, todos diciéndome que el periódico ponía que jugaría de titular con el Promesas, así que cogí el periódico y, efectivamente, aparecía en la alineación. Luego, antes del partido, me preguntaron que si estaba nervioso, que si podía jugar y yo dije que sí, sin dudarlo, vamos. Después de tocar con los dedos tanto el filial como el primer equipo, la cesión al Oberena tiene que ser un auténtico mazazo como hablábamos antes, ¿verdad?Sí, después de haber estado entrenando con ellos, haber llegado a jugar... conviviendo con ellos día a día... En el momento que me dijeron que me cedían pensé que se acababa todo, pero ahora, viéndolo con la perspectiva del tiempo, te das cuenta de que el fútbol sigue, que el fútbol no se acaba, que el Osasuna está ahí y que si quieres volver tienes que dejarte los huevos y luchar con todo por volver. De todas formas, creo yo que en el fútbol -y en las categorías inferiores aún más- es imprescindible mantener los pies en la tierra, tanto cuando estás tocando el cielo con las manos como cuando piensas que te hundes en la miseria...Hombre, claro que es importante. Si cuando me cedieron, me hubiese empezado a comer la cabeza y a pensar que si soy malo, que si no valgo.... me hubiese hundido y no habría hecho nada. Debo ir poco a poco y llegar hasta donde pueda llegar. Es importante tener cerca a la gente que te quiere, a tus padres, a tus amigos... porque el mundo del fútbol es un mundo muy sucio en algunos sentidos, y tienes que tener claro en quién debes confiar y en quién puedes apoyarte. ¿Qué es lo más duro que te has encontrado hasta ahora en el mundo del fútbol?Pues quizás la cesión, cuando me lo dijeron, porque desde siempre he tenido el fútbol de cara: he estado siempre en todas las selecciones navarras, he sido capitán, nunca he tenido problemas, siempre he jugado todos los partidos... No sé... Sí que es cierto que mi primer año en Osasuna me costó adaptarme y cogerle el pulso a la categoría, pero ya en el segundo año jugué todo de nuevo. La verdad es que el fútbol a mí nunca me ha dado problemas. Lo que más me jodió fue, en su día, la cesión, pero ahora ya lo veo de otra forma. ¿A qué aspira Javi Mediavilla en el mundo del fútbol? ¿Hasta dónde crees que puedes llegar?El mundo del fútbol nunca sabes cómo es; ojalá pudiera llegar a ganar la Champions pero nunca se sabe: lo mismo eres el típico futbolista que juega en Tercera toda su vida o que tienes suerte y te ve algún entrenador y le gustas y juegas en Segunda B, en Segunda o en Primera. Pero vamos, que llegar a consolidarse en Primera o Segunda es jodido, muy jodido; para llegar ahí, aparte de merecerlo, tienes que tener una pizca de suerte. Yo quiero hacerme un nombre en Tercera, en Segunda B.... y ya veremos qué pasa, aunque mi ilusión es triunfar en Osasuna. Sí que es verdad que nunca se sabe hasta dónde puede llegar uno, y es que quién le iba a decir hace un año a Sergio Busquets que este año iba a estar jugando en un Barça como el actual y haber llegado a ser internacional con 'la Roja'...Hace tres años, jugué yo contra él -yo con la selección navarra y él con la catalana- y ahora ahí lo ves: jugando el otro día en Stanford Bridge una semifinal de la Liga de Campeones. De todos modos, sí que es cierto que es ahora cuando hay que luchar por llegar, con dieciocho o diecinueve años, que gente como Koikili, que ha debutado con veintisiete años, se cuentan con los dedos de una mano. Entonces, lo que hay que hacer, es currar como un campeón para, con veintitrés o veinticuatro años, tener perfectamente definido hasta dónde puedo llegar. Y la diferencia entre llegar y no llegar, aparte de la económica y de la satisfacción que te pueda dar ir consiguiendo metas, me imagino que estará en las instalaciones que te puedes encontrar en las categorías no profesionales...  ¡Buah! Ya te digo, ahí te haces hombre de verdad [ríe]... Campos de tierra... a mí me encanta jugar en esos campos [sonríe]. Lo bueno de esas categorías es que juegas contra gente que conoces de toda la vida, que han crecido contigo, que te has enfrentado a ellos desde pequeño, has compartido selección navarra con ellos, te los encuentras por la calle y hablas de todo... La verdad es que recuerdo con mucho cariño las categorías inferiores, sobre todo, cadetes. Sí que es verdad que quizás la imagen que tiene la gente del fútbol pueda ser un poco injusta, ¿no crees? Para muchos, fútbol es sinónimo de ganar millones sin dar un palo al agua, sin darse cuenta de que, ya no para ganar millones, sino para llegar a poder jugar en categoría nacional, necesitas mucho sacrificio... Hay que sudar tinta. El fútbol es muy bonito, porque tienes un sueldo más que digno y una vida bastante buena, pero lo que tienes que sacrificar para llegar a algo... es mucho. Yo recuerdo que el año pasado, en División de Honor, nunca salía con los amigos por ahí de marcha porque estaba centrado en el fútbol; entre fútbol y estudios es difícil encontrar tiempo para más cosas, y eso la gente no lo ve. Hay gente a la que le cuesta dios y ayuda sacarse la carrera, imagínate compaginar la carrera con el fútbol... ¿Qué tal lo llevas tú?Bueno, el año pasado andaba mucho más ajetreado; era mi primer año y pagué un poco la novatada. Este año ya estoy mucho más organizado, la verdad es que lo llevo bien. Cuando estoy entrenando estoy entrenando y concentrado en el fútbol a tope y, cuando estudio, pues exactamente lo contrario. Intento no mezclar las cosas porque sería incapaz de llevarlas las dos bien. Es difícil no dar vueltas a los problemas del fútbol cuando estudias y viceversa, pero se puede conseguir. ¿Y merece la pena el sacrificio?Para mí, sí. A mí, mis amigos siempre me dicen si me ha merecido la pena perderme juergas, risas y viajes con ellos, pero la verdad es que, a pesar de algún que otro reproche, siempre me han apoyado porque sabían que el fútbol era lo mío... Yo muchas veces lo pensé; lo mismo había un cumpleaños un viernes y pensaba: "Me gustaría estar allí con ellos...", pero la verdad es que lo que yo siempre quise fue jugar al fútbol, así que soy afortunado de poder hacer lo que me gusta, yo soy quien ha elegido comprometerse con el fútbol, por tanto claro que merece la pena el sacrificio. Yo recuerdo, cuando me iba con la selección navarra, que siempre coincidía con cualquier actividad que se hacía en el colegio, con cumpleaños de amigos... Pero es que las experiencias que he tenido yo gracias a haberme ido con la selección no tienen precio. Irte con la selección a Ciudad Real, a Barcelona; haber jugado contra gente como Sergio Busquets, tener fotos de esos recuerdos... A mí me llena mucho más eso que una juerga. Además, con los compañeros de equipo siempre se crean unos nexos de unión más fuertes que con cualquier otro amigo... Claro, al final, convives más con ellos que con tu familia. Los ves un par de horas o tres todos los días; si estás mal, siempre vas a tener un compañero en el que apoyarte; si necesitas algo, vas a tener que pedírselo a él... Al final, somos una familia; al menos es lo que he vivido en Osasuna y en Oberena. A cualquier jugador de Osasuna B que le preguntes, te va a decir que Osasuna es una familia, y ya puede llegar quien sea que enseguida se ocupan de integrarlo, es algo increíble, se agradece mucho eso cuando llegas nuevo a un equipo. Incluso, si te cruzas con cualquier persona del primer equipo, te tratan como a uno más, y la verdad es que hace mucha ilusión.  Y hablando del primer equipo, ¿cómo los ves en este final de temporada?
¡Uff! Por el bien de todos, que se salven... Yo confío en ellos, Camacho lo está haciendo bien. Osasuna está jugando bastante mejor que muchos equipos que están por encima suyo y espero que, al final, se consiga la salvación. Con Cuco, también se jugaba bien, pero no había forma de que el balón entrara; el Rifle está ahora enchufando lo que tiene... así que a ver si hay suerte, aunque el calendario es jodido.
¿Tú eres de los que va al Reyno cada domingo?
Sí, sí, eso no se pregunta; no me pierdo ni un partido. Yo antes era de los que se desgañitaban allí a dar voces; ahora no, ahora soy mucho más tranquilo. Veo a mis amigos que gritan, que insultan... yo no, yo voy tranquilico a ver el partido, no insulto a nadie; yo prefiero verlo, animar y punto.
Para ir terminando ya, Javi, un pequeño test: -¿Cómo te definirías en tres palabras?: Alegre, extrovertido y sociable -¿Y como futbolista?: Un futbolista con casta, de raza y luchador; muy navarro -¿Algún referente en el mundo del fútbol?: Por carácter, Gerrard; por calidad, Xavi e Iniesta; luego, aparte de esos, hay un futbolista al que admiro mucho, que me parece muy completo, que es Sergio Ramos -¿La persona que más te haya marcado en el mundo del fútbol?: Me han marcado mis padres por un lado, que son los que me han dicho el camino a seguir para que no me equivocara. En el mundo del fútbol, Roberto Torres de Osasuna B; César Azpilicueta; Jokin Esparza; Jorge Galán; Iñaki San Martín; Ion Echaide; Mikel San José, el del Liverpool, que sigue siendo el mismo que cuando tenía quince años aunque esté allí... La verdad es que son buenos tíos. -¿Un equipo?: Osasuna -¿Un estadio?: Reyno de Navarra, Santiago Bernabéu y Old Trafford -¿Un cantante o grupo?: El Canto del Loco -¿Una película?: Braveheart -¿Un deseo para la próxima temporada?: Un deseo: quedarme y hacerme un hueco en Osasuna B; un sueño: debutar con el primer equipo
Víctor Paniagua
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