 Esta es la segunda vez que Esteban Iparraguirre (Pamplona, 20-08-1990) pasa por synooh {consultar aquí la primera} , y en esta ocasión lo hace para contarnos sus primeros meses en el San Juan, equipo al que llegó cedido a finales de agosto después de realizar la pretemporada con el Osasuna Promesas, y con el que está protagonizando un gran inicio de temporada, y es que son quintos en el Grupo XV de la Tercera División española, una posición que esperan mantener a lo largo de toda la temporada para que, cuando lleguen los últimos partidos, estén en condiciones de pelear por meterse en la fase de ascenso a la Segunda División B.  Esteban es un chaval muy abierto, muy buena gente, muy simpático, con el que es muy fácil conectar... Es también gracioso, un cachondo mental, muy tranquilote... Siempre se preocupa por ti, siempre está ahí para echarte un cable cuando necesitas algo de él... En definitiva, es una persona a la que os recomendaría que intentarais conocer, ya que no hay muchos chavales que tengan la calidad humana que él tiene. Al igual que os decía la otra vez, es todo un placer poder acercaros de nuevo a mi gran amigo Esteban, que vuelve a hacer acto de presencia en synooh tras casi cinco meses y lo hace tras unas cuantas peticiones por parte de nuestros lectores para saber cómo le iban las cosas. No me voy a extender más que no quiero aburriros; tan solo me gustaría decir que es todo un orgullo poder traeros nuevamente a uno de los porteros que más van a dar que hablar en los próximos años para que podáis seguir conociéndole. Os dejo con mi buen amigo Esteban Iparraguirre. Esteban, en la primera entrevista hablábamos de tu lucha con Imanol para ver quién se quedaba en el Osasuna Promesas. Finalmente, fue él quien ganó aquella partida y a ti te tocó marcharte cedido. ¿Cómo te sentó la decisión del club en un primer momento?La verdad es que me esperaba esa decisión; me lo tomé bien ya que, como te dije en la otra entrevista, yo sabía que las dos opciones tenían sus cosas buenas. De momento, lo que he podido vivir es todo positivo: he podido jugar y disfrutar de minutos y, además, estoy muy a gusto en el equipo en el que me han cedido. Has terminado en el San Juan, que es un club que siempre pelea por estar en los puestos altos del grupo navarro de la Tercera División. ¿Cómo te encuentras allí?Muy bien; desde el primer día me han acogido muy bien. Ya en pretemporada habló conmigo el entrenador del San Juan para comunicarme que estaba interesado en mí si, por cualquier razón, no me quedaba en Osasuna y eso es algo que se agradece. Además, los compañeros se han portado muy bien conmigo desde el primer momento y, aunque sea un equipo de Tercera, el San Juan siempre ha sido un equipo joven y eso, quieras o no, te hace sentirte mejor al tener gente de tu edad. Por si fuera poco, de momento, están acompañándonos los resultados, así que estoy muy contento, muy bien. El hecho de tener tanta gente joven en el equipo no deja de ser positivo, ya que el ambiente del vestuario se asemejará mucho al de los filiales: gente de tu edad en tu entorno para estar a gusto y gente veterana para competir y aprender de ellos y coger experiencia...Sí, y también tenemos gente veterana en el equipo, pero siempre dentro de la juventud que hay en el equipo, y siempre aprendes de ellos. Por ejemplo, mi compañero en la portería -que ahora está lesionado- es uno de los veteranos del equipo y estoy aprendiendo muchísimo de él. La verdad es que también se agradece el hecho de compartir vestuario futbolista de más veteranía. ¿Cómo encarabas tú la temporada?A nivel individual, el objetivo era claro: disputar cuantos más minutos mejor, que venía de un año en el que las lesiones y la competencia con Imanol hicieron que no pudiera disfrutar de muchos minutos, así que digamos que volver a sentirme un jugador importante era una de las principales metas. Por otra parte, disfrutar de la confianza del míster tiene otra serie de cosas buenas asociadas, como son el recuperar la confianza en mí mismo y poder tener la posibilidad de seguir progresando como futbolista. Tras un año duro, ahora me cuestan más las cosas; entre que aún no tengo toda la confianza en mí que me gustaría y que ahora compito con gente mayor -que te dan golpes por todos los lados-, pues cuesta. Así que, en resumen, los objetivos de este año a nivel individual son madurar y seguir mejorando para ver si el año que viene puedo volver al promesas. Quizás, en este aspecto, hayas salido ganando respecto a la situación actual de Imanol, ¿verdad?Sí, la verdad es que sí; este año voy a disfrutar de minutos. El año pasado fue él quien tuvo la suerte de disfrutar de muchos minutos, mientras que yo no pude hacerlo y, tras mi cesión al San Juan, parece que este año soy yo el que está gozando de minutos, mientras que él no ha podido debutar aún con el Promesas; se han invertido las tornas. Yo tengo que intentar aprovechar esta pequeña ventaja que tengo, en el sentido de que seguramente llegaré a la próxima pretemporada con mucha más confianza que él y, si volvemos a ser él y yo quien nos juguemos el puesto en el Promesas, tendré que tratar de jugar mis cartas para que, el año que viene, pueda ser yo quien se quede. Dicho esto, decir que yo le deseo todo lo mejor a Imanol, que me encantaría que tuviera la oportunidad de jugar cada domingo en el Promesas y pudiera disfrutar de la Segunda División B; que también es muy bonito estar en un filial. De todas formas, al final son los entrenadores los que deciden y eso es ya otro mundo [ríe]. ¿Y qué tal llevas la adaptación a la categoría?Se nota mucho el cambio respecto a División de Honor; yo llegué al San Juan tan solo una semana antes de que comenzara la liga y, al principio, entrenando no se notaba demasiada diferencia. Luego, cuando empezó la competición, vaya si se notó la diferencia [ríe]. Además, empezamos contra el Tudelano, que es un equipo que siempre está arriba y empatamos 3-3; fue un poco jodido.  De momento, la cosa va bien, tengo que seguir adaptándome y, sobre todo, seguir ganando confianza, pero estoy contento con cómo me están yendo las cosas. Date cuenta que, en División de Honor, yo era de los mayores y salías al campo y eras ahí el jefe -por decirlo de alguna forma-; aquí es todo lo contrario: eres un enano, te comen entre todos, van todos a darte y a meter miedo... y, quieras que no, te acojonas entre gente tan mayor [ríe]; pero no me queda otra que afrontarlo y seguir adaptándome. Empiezas encajando tres, el segundo partido no lo juegas... Ya comenzarían por aquel entonces los comederos de cabeza, ¿verdad?La verdad es que siempre lo piensas, pero tengo que decir que yo, desde el primer momento que puse un pie en el San Juan, tuve más o menos claro que los dos porteros tendríamos la confianza del entrenador, entonces también lo interpretas por ese lado; no siempre hay que ser negativo con los pensamientos, si no, mal vamos. Los errores deben servir para que aprendas, no para que te comas la cabeza; de todas formas, para no comerte la cabeza, es muy importante que el míster te transmita confianza y que te va a apoyar independientemente de que, de vez en cuando, cometas algún error. Ahora está lesionado mi compañero y aprovecharé para jugar yo [ríe], pero tengo claro que, en cuanto se recupere, regresará la alternancia en la portería -o eso me temo-. En la tercera jornada, retomas la titularidad y ganáis dos partidos seguidos ante Pamplona y Chantrea, los dos sin encajar goles... Importante para seguir ganando confianza, ¿no? Sí, me ayudó bastante, porque dos partidos seguidos sin marcarme y, además, contra dos rivales como son Pamplona y Chantrea... El Pamplona no deja de ser un recién ascendido, pero son mis ex compañeros y siempre es especial y, además, no están haciendo una mala temporada. El Chantrea es un equipo fuerte, que siempre está arriba y que es muy difícil de ganar -sobre todo en su campo-. No encajar goles en ninguno de esos partidos me dio bastante confianza -aunque luego, en el siguiente partido, volvieran a meterme tres los que van ahora líderes-, pero no puedes hacer nada contra ello; a todos los porteros buenos les marcan goles, ¿no? [ríe]; poco puedes hacer contra esas cosas. Lo importante es que el equipo siga sumando. Y eso lo estáis haciendo bien: ahora mismo estáis quintos, sin haberos despegado en ningún momento de los puestos altos de la clasificación... ¿Dónde crees tú que debe estar el San Juan a final de temporada?Por mí, ojalá podamos estar, como mínimo, en el cuarto lugar que da opción a disputar la fase de ascenso. Sería muy bonito poder jugar una fase de ascenso a Segunda División B con un equipo joven como es el San Juan, y poder visitar otras ciudades, otros lugares y otros ambientes y sabiendo siempre que te juegas un ascenso a Segunda B -algo que el San Juan no ha tenido en su vida-, que es muy bonito para la gente joven como yo; sería muy bonito. Sigamos yendo un pasito por delante del presente; si no hay novedad importante, a final de temporada, regresarás a Osasuna para volver a hacer la pretemporada con el Promesas...Eso espero al menos... No sé cómo lo tienen pensado en Tajonar pero, en principio, estoy cedido y volveré a Osasuna en verano; la temporada que viene sucederá nuevamente lo que ellos decidan y, si vuelvo a tener la oportunidad de hacer la pretemporada con el Promesas, ahí estaré yo dándolo todo para quedarme, ya que es lo que más quiero: volver a Osasuna, que es mi equipo desde que era pequeñito; daré todo lo que tenga dentro para quedarme allí. ¿Y piensas que el hecho de gozar con muchos más minutos que Imanol esta temporada puede darte una pequeña ventaja de cara a otra posible lucha con él por el puesto en el Promesas?No sé... Yo, al menos, nos veo bastante igualados, creo que son pequeños detalles los que han decidido que sea Imanol quien se quede este año y, si volvemos a jugarnos el puesto la temporada que viene, volverán a ser pequeños detalles los que vuelvan a decantar la balanza en favor de uno u otro. Yo espero que la confianza que estoy ganando este año me ponga un poco en ventaja pero, si hay algo que tengo claro, es que Imanol es un luchador y va a darlo todo por quedarse. De todas formas, a ver qué situación hay el año que viene, que aún no se sabe si van a contar con alguno de nosotros, si vamos a ser otra vez los dos para un puesto, si vamos a estar los dos en el equipo, si vamos a jugárnoslo con un tercer portero que no sea Nacho ni Andrés... Ya lo hablaremos todo en su debido momento; nunca se sabe lo que puede pasar. De vez en cuando, te toca irte a entrenar a Tajonar...Sí, yo entreno con el San Juan el martes, el miércoles y el viernes por la tarde; mientras que suelo ir alguna mañana con el Promesas -con Roberto Santamaría, que es el entrenador de porteros- o si me necesitan para algún ejercicio, partidillo o algo; suelo ir los miércoles por la mañana y así van siguiendo mi evolución un poco más de cerca; eso está bien, porque estoy jugando muchos minutos, estoy entrenando con mi equipo, pero no he perdido la opción de entrenar en Tajonar.  ¿Y cómo estás viendo al Promesas?Bien, la verdad es que suelo bajar a verles siempre que tengo la ocasión y les estoy viendo bien. Han cambiado de grupo y lo cierto es que eso suele ser complicado -como se demostró con las dos primeras derrotas 0-3 y 3-0 para empezar la liga-, pero han reaccionado bien y han cogido ya la senda del buen juego. Son un equipo joven que, en mi opinión, tienen bastante calidad y que, ahora que han cogido una buena racha, estarán seguro de la mitad de la tabla hacia arriba -tal y como están situados ahora-, estoy seguro de ello. Lo importante es que estén unidos y que traten de mantener esa tónica de buen juego y buenos resultados. En la Tercera División navarra te encontrarás en el campo con unos cuantos conocidos -como puede ser el caso de Javi Mediavilla, que está haciendo un temporadón con el Valle de Egües-...Hombre, te encuentras muchos conocidos en el sentido de gente contra la que has jugado y conoces de vista más que otra cosa; amigos te encuentras menos, por no decir casi ninguno; pero sí que es bonito verte las caras con esa gente. Por ejemplo, en el Pamplona si conozco a muchos más, ya que jugué allí hasta hace dos años y conozco a todo el mundo; luego a Mediavilla, como tú me decías; en el River Ega -contra el que jugamos el otro día- también tengo tres amigos a los que conocí cuando estuve en la selección... Aunque sea Tercera División y sea una categoría plagada de veteranos, siempre hay sitio para unos cuantos jóvenes que estamos luchando por seguir tirando para arriba. Cambiando un poco de tema, yo te conozco ya desde hace un tiempecillo y sé bien cómo eres y, precisamente por eso, me gustaría que la gente que lea esta entrevista también te pueda conocer un poco en lo personal. ¿Cómo es Esteban Iparraguirre fuera de los terrenos de juego?¿Fuera? No sé... [ríe] Soy muy feliz; aunque haya gente que piense que no, yo soy bastante abierto a la gente, me gusta mucho estar en plan de cachondeo, soy muy buen amigo de los amigos y, a veces, soy bastante casero -en esos días de frío en los que no apetece mucho salir-, pero vamos, que siempre gusta también ir por ahí a dar una vuelta por Pamplona y airearme un poco. Yo tengo que salir, si no, no puedo... [ríe] Me encanta conocer gente nueva... Entre lo que te gusta la fiesta por un lado y la pachorra que tienes encima muchas veces por otro.... [risas]¡Ostias! La pachorra, la pachorra... [ríe] ¡Fiesta no! [ríe]¿Qué hobbies tienes?Me encanta el fútbol, estar con los amigos, salir por ahí, hacerme alguna escapada de vez en cuando algún fin de semana... Ya sabes, que si un finde en la playa en San Sebastián, que si un viajecito a Barcelona, que si un par de días en Zaragoza... Aunque no lo hago mucho, sí que me gusta lo de irme por ahí un par de días a algún sitio cercano para cambiar un poco de ambiente y conocer sitios nuevos. Si pudiese repetir el viajecillo del año pasado a Barcelona... [ríe]¿Y cómo te ves dentro de cinco o seis años?La verdad es que no tengo ni puñetera idea [ríe]. La vida cambia tanto que no sé si voy a estar aquí, en Sevilla o en Munich [ríe]. Eso, en parte, es lo bonito de la vida: que no sabes lo que te va a deparar. ¿Y cómo te gustaría verte?Jugando a fútbol en cualquier equipo de Primera División, preferiblemente Osasuna -aunque si fuese el Barça tampoco me importaría-, pero bueno, sin cerrar las puertas al R. Madrid, no vaya a ser que estén interesados en mí y lean esto y dejen de estarlo [ríe]; que quede claro que no les cierro las puertas [ríe]. A ver, ahora voy a ponerme serio, me gustaría estar en cualquier equipo de Primera, seguir igual de bien que ahora con mi familia y seguir igual con los amigos; no pido mucho. Esteban, ¿tuvo mucho que ver tu padre en que seas futbolista?No, la verdad es que no. A mí, cuando era pequeño, siempre me gustaba jugar de delantero y de portero, aunque me aburría mucho cuando me quedaba en la portería -recuerdo que, cuando no me llegaban, me sentaba y me ponía a tirar piedras por ahí- [ríe], así que no era que estuviera demasiado a gusto.  La cosa es que, cuando fiché por el Pamplona, yo hice las pruebas como jugador de campo y, de hecho, me cogieron como jugador de campo, pero me cogió el entrenador y me dijo: "Anda Esteban, tú que eres grande, ponte de portero" y me puse de portero y me fue bien. Lo mismo me dijeron que me pusiera de portero porque también lo fue mi padre, pero la verdad es que no lo sé a ciencia cierta. La cosa es que, al final, me quedé de portero, y a gusto que estoy, pero mi padre no influyó ni trató de influirme para que así fuera. Además, yo nunca le vi jugar y seguro que el fútbol de antes y el de ahora no tienen mucho que ver, aunque sí que me ha pasado que gente que nos vio jugar a ambos me diga de vez en cuando: "¡Coño! Has hecho tal cosa que la hacía siempre tu padre", pero no es que nos comparen demasiado. Hablando así de anécdotas, ¿qué es lo más gracioso que te haya pasado en un campo de fútbol?Pues recuerdo que, cuando estaba en el Pamplona, en un partido contra la Real, se lesionó un compañero y cogí y, con todo mi morro, le dije al míster: "Oye míster, si quieres salgo de jugador, ¿eh?" y la respuesta fue: "¿Sí? Pues cámbiate" [ríe]. Así que fui al banquillo a cambiarme y salí a jugar sin calentar ni nada... Menos mal que quedaba poquito ya para acabar, porque estaba fundido [ríe]. Fíjate que, en una jugada, intenté un autopase y todo, pero mi velocidad contra la de uno de la Real... [ríe]. Esteban y, si tuvieses que cambiar una sola cosa del fútbol con la intención de mejorarlo, ¿cuál sería?Yo cambiaría el fanatismo y la violencia. A mí me parece muy bien que apoyes a tu equipo pero que, cuando salgas del estadio, se quede ahí. ¿Por qué no vas a poder salir con gente que sea hincha de otro equipo? A mi no me mola nada que haya peleas y todo en zonas de marcha por motivos que tengan que ver con el fútbol. Si los jugadores nos llevamos bien fuera del campo, seamos del equipo que seamos, pienso que las aficiones deberían tomar ejemplo.  Ya para terminar, un pequeño test -diferente al de la primera entrevista- para poder seguir conociéndote:
-¿Cuál es tu principal virtud?: Soy buen compañero -¿Y tu peor defecto?: A veces, soy bastante egoísta y también algo tímido -¿Un lugar para vivir?: Pamplona -¿Un lugar donde perderse?: En Mallorca, por ejemplo -¿Algún vicio confesable?: ¡El tuenti! Que es exagerado lo que me ha enganchado [ríe] -¿Tu comida preferida?: Una buena ensalada y un solomillico ahí majo [ríe] -¿Y la bebida?: Fanta de naranja -¿En qué te fijas primero de una chica?: En cómo es físicamente en su conjunto, siempre te entran primero por la vista, luego ya las vas conociendo en lo personal -¿La parte que más te gusta de tu cuerpo?: ¿Yo? La nariz, que siempre me vacilan en mi casa porque tienen la nariz grande y yo la tengo ahí pequeñica... [ríe] Como me den una hostia un día y me la jodan, me muero [ríe] -¿Y la que menos?: Los pies, que son enormes. Todo el día están diciéndome que si duermo de pie, que si tengo baguettes, que si tengo barcas... [ríe] Calzo un 45-46 y no me gusta nada -Por último, el vaso, ¿medio lleno o medio vacío?: Medio lleno, siempre Víctor Paniagua
Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla
|