 Miguel Altares es un futbolista madrileño nacido el 15 de abril de 1992 que juega en el juvenil B del Real Madrid, club en el que cumple su sexta temporada.  A nivel individual, el de Arganda está desarrollando una temporada más que correcta, tan solo emborronada por una pequeña lesión que le mantuvo unas semanas apartado de los terrenos de juego. A nivel colectivo, la mala racha de una victoria en cinco partidos -tras nueve victorias consecutivas para arrancar- les ha apartado del liderato en esta última jornada. Como futbolista, Miguel es un central contundente que impone respeto a los delanteros rivales. Le gusta sacar la pelota jugada desde atrás, es el máximo enemigo del pelotazo; posee grandes cualidades técnicas y es muy seguro en todas las facetas del juego; además, tiene un gran manejo tanto del juego por bajo como del juego aéreo. Como persona, Miguel es un chico alegre y trabajador; muy buena gente, que no duda en echar un cable a su gente cuando le necesiten; tiene una gran capacidad de sacrificio, lo que le da un enorme margen de mejora en cualquier objetivo que se plantee y, por si fuera poco, muestra valentía en sus actos y también mucha responsabilidad en todas las facetas de la vida. Es un placer para mí poder contar hoy en synooh con un chaval al que admiro, un futbolista que dará mucho que hablar. Os dejo con Miguel Altares. Miguel, tras comenzar la liga con nueve victorias consecutivas, tan solo habéis conseguido una en los últimos cinco partidos, algo que os ha apartado del liderato. ¿Qué le está pasando al equipo en estos últimos partidos?Bueno... Siempre hay altibajos en la temporada; es imposible ganar todos los partidos... Yo creo que estas navidades nos van a venir bien a todos para darnos cuenta de qué es lo que va mal y qué debemos cambiar; últimamente, el equipo no está jugando fluido, no se siente cómodo, y eso es algo que se nota en los resultados. Y, a pesar de esta última mala racha, ¿cómo valoras el primer tramo de la temporada?Con un mal sabor de boca, ya que a nadie le gusta irse de vacaciones habiendo perdido el liderato. De todas formas, los resultados no son del todo malos ya que, de catorce partidos que disputamos, hemos ganado diez y tan solo hemos perdido uno; de todas formas, pienso que podemos mejorar muchísimo el juego. Hasta ahora, sois el equipo más goleador del grupo con bastante diferencia, promediando tres goles por partido, pero los dos delanteros titulares del equipo han sido ascendidos al 'C'. ¿Crees que esto os puede restar pegada?No hay que cerrar los ojos y no querer ver lo obvio; nos han quitado a dos chicos que tienen muchísimo gol y, sobre todo, que eran dos referencias en el ataque del equipo; son dos nueves natos y por eso nos está costando jugar sin ellos, y es que a los compañeros que les están sustituyendo, les gusta más moverse entre líneas, por lo que hemos perdido esa referencia que teníamos en el ataque. Los chavales lo están haciendo bien, pero el equipo tiene que acostumbrarse a que la situación arriba ha cambiado y el juego que tenemos que desarrollar debe ser diferente. Aún así, tres de vuestros cuatro próximos partidos serán en casa, algo que os debe ayudar a sacarlos adelante y seguir enganchados a la cabeza...Sí; no cabe en mi cabeza que podamos descolgarnos de la cabeza en algún momento de la temporada, pero creo que, sobre todo, es muy importante sacar los dos próximos partidos de casa para poder afrontar el partido de Getafe -que será complicado- con confianza. ¿Cuál debe ser el objetivo de este juvenil B?Ganar el próximo partido; luego, el siguiente; después, el que toque y así... [ríe] Ahora en serio, creo que el objetivo final no puede ser otro que ganar la liga. Después, tenemos una competición muy bonita que es el Mundialito Juvenil, en el que también habrá que dar la cara. ¿Piensas que será una guerra entre los segundos equipos de Real y Atlético o conseguirá meterse alguien más en la lucha?Ya veremos, que no soy adivino [ríe]. No sé... Hay equipos que son fuertes, aunque ninguno de ellos nos ve como rivales directos, ya que lo que quieren es conseguir el ascenso a División de Honor, mientras que ni nosotros, ni Atlético podemos ascender, así que creo que no les importa demasiado que podamos ir por delante en la clasificación. A nivel individual, ¿estás contento con este tramo inicial de la competición?No estoy descontento: empecé muy bien, jugándolo todo; después, tuve una lesión que me tuvo apartado de los terrenos de juego un par de semanas y, tras la lesión, me ha costado un poco entrar en el equipo de nuevo. De todos modos, creo que el míster confía en mí y me exige mucho, y eso es algo que me gusta, me motiva y debo agradecerle. Estás en un equipo, como es el R. Madrid, del que muchísimos canteranos llegan a jugar en Primera y Segunda División, pero en cuyo primer equipo pocos consiguen triunfar. ¿Hasta dónde puede llegar Miguel Altares?Ojalá que a un equipo de Primera División, pero tengo los pies en el suelo, ya que he visto demasiada gente que, saliendo de cualquiera de los juveniles del R. Madrid, se han quedado en Tercera o Segunda B, y no soy nadie como para creerme más que ellos. Pienso que hay que ir paso a paso, día a día, y el tiempo me colocará en el sitio en el que merezca estar. ¿Y con qué sueñas?Todo canterano del R. Madrid sueña con que algún día suene la melodía de la Champions mientras él pisa el césped del Santiago Bernabéu con una camiseta blanca [sonríe de oreja a oreja]. Echando la vista atrás, comenzaste a jugar al fútbol en Arganda. ¿Qué queda de aquel niño que comenzaba a darle patadas a un balón hace ya unos cuantos años?Quedan muchos recuerdos... Antes de jugar en el Arganda, jugué en la U. D. La Poveda, donde metía muchos goles; imagínate qué malos eran los que jugaban contra nosotros [ríe]. Después, en el Arganda, retrasé mi posición y dejé de meter goles para aprender a despejar [ríe] con la puntera, con el empeine, con la izquierda, con la derecha... ¡¡¡Aprendí a despejar de todas las maneras!!! Era un juego muy directo, puro catenaccio [ríe]. ¿En qué ha cambiado tu forma de ver el fútbol desde entonces?¡Muchísimo! Antes, veía un partido y tan solo me fijaba en lo bueno que era Figo, lo bien que remataba Morientes o en los paradones que hacía Casillas. Ahora me doy cuenta de lo mal que han defendido a Morientes, o en lo bien que la pone Figo, pero que defendiendo es uno menos... [ríe]. La verdad es que ahora me fijo en muchas más cosas y, aunque alguna vez haya jugado al pelotazo porque el míster de turno me lo ha exigido, yo siempre he sido más partidario del tiki taka [ríe]. ¿Y te imaginabas, por aquel entonces, que podrías llegar a jugar en un equipo como el R. Madrid?[ríe] Realmente no, son cosas que llegan sin más. No creo que porque desees algo con mucha fuerza esto vaya a llegar antes, sino que pienso que tienes que hacer tu trabajo y llegará todo aquello que tenga que llegar; uno recoge los frutos de lo que siembra a lo largo de su vida. En tu caso, llegó con doce años, edad a la que fichas por el club blanco. ¿Cómo lo recuerdas?¡Puff! Yo estaba muy nervioso [ríe]; el primer año lo pasé un poco mal y, además, tampoco mi rendimiento fue bueno, pero el club decidió darme otra oportunidad, a la que pude responder positivamente, ya que todavía no se han arrepentido [ríe]. Cambiando un poco de tema, ¿qué tal se compatibilizan fútbol y estudios?La verdad es que es muy costoso, ya que los entrenamientos te roban muchísimo tiempo y, además, no te ofrecen ninguna ayuda, pero hay que hacerse con ello, hay que sacrificarse ya que son dos cosas importantísimas en mi vida, una porque es lo que más me gusta y otra porque puede asegurar mi futuro. ¿Qué te gustaría estudiar?Eso sí que lo tengo claro: algo relacionado con la actividad física, que es lo que realmente me gusta. Volvemos a dar un nuevo giro a la entrevista: ¿Qué es lo mejor y lo peor que te ha dado a ti el fútbol?El fútbol me ha dado muchísimos amigos y un montón de buenos recuerdos; también he tenido la oportunidad de conocer muchísimos lugares del mundo gracias al fútbol. Recuerdo, entre otros, un viaje de diez días a Washington el año pasado, en el que nos lo pasamos muy bien. De todas formas, también es cierto que en el fútbol, cuando las cosas no van bien, se sufre muchísimo -cuando no juegas, cuando te lesionas o cuando entras en una mala racha-. Para cerrar, y antes del test, una pregunta que siempre hago: Si tuvieras que cambiar una sola cosa del fútbol con la intención de mejorarlo, ¿cuál sería?Probablemente pondría más árbitros, como en el baloncesto, para que hubiera menos injusticias. Ya para terminar, un pequeño test para conocerte un poquito mejor:-¿Cómo te definirías como persona en tres o cuatro palabras?: Simpático, guapo y un sol [ríe]-¿Y como futbolista?: ¡Puff! Soy central y me gusta sacarla jugada... ¡No sé decir más! [ríe] -¿Un referente en el mundo del fútbol?: Crecí viendo jugar a Iván Helguera-¿La persona que más te ha marcado?: Mi padre, sin duda. ¡Me ayuda muchísimo! -¿El mejor consejo que te han dado?: El mejor no lo sé, pero el que siempre tengo en la cabeza es uno que dice: "Siempre vale"-¿Un futbolista?: Iván Helguera -¿Un estadio?: El Santiago Bernabéu -¿Un lugar para vivir?: En La Poveda, Arganda (Madrid) -¿Un lugar donde perderse?: En cualquier sitio con playita y mucho sol -¿Un cantante o grupo musical?: Melendi -¿Un deseo para esta temporada 09/10?: Ganar el Mundialito Víctor Paniagua
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