Jorge Perona es un delantero nacido en Enguera hace veintiocho años. Formado en las categorías inferiores del F. C. Barcelona, tras su paso por La Masía ha militado en equipos como el Hércules, Levante, Lorca, Alcoyano y, en la actualidad, el Real Oviedo; su estancia en todos estos equipos tiene un denominador común: el buen sabor de boca que ha dejado en todas y cada una de las aficiones.  Jorge se encuentra en estos momentos iniciando la pretemporada con un Real Oviedo que busca -con más intención que nunca- su retorno a un fútbol profesional que le espera desde aquel fatídico 2003 para la familia azul. Siete fichajes -cuatro de ellos que llegan desde la Segunda División- convierten al conjunto astur -a falta de completar la plantilla- en uno de los proyectos más ambiciosos de la categoría de bronce de nuestro fútbol. En la entrevista, Jorge repasa su carrera, aparte de recordar el golpe que supuso para él y para el club en general la eliminación de la pasada fase de ascenso ante el Pontevedra y hablar abiertamente de los objetivos del club para la temporada que ahora comienza. Os dejo con un grande: Jorge Perona. Jorge, comienza una nueva temporada con ilusiones renovadas tras el palo que supuso no conseguir el ascenso la pasada temporada...Sí: la eliminación contra el Pontevedra en la primera fase de la fase de ascenso supuso un golpe duro; el equipo estuvo bastante jodido y fastidiado, porque no esperábamos para nada caer tan pronto, pero son cosas que tiene el deporte.  Se habían creado unas expectativas altas, lo que hizo que el golpe fuera más duro si cabe. Yo recuerdo que, cuando comenzó la temporada, allí en Murcia no era el R. Oviedo uno de los equipos que sonara para ascender. Lo que pasa es que se hizo una buena temporada regular y, con la masa social que tiene este equipo está claro que hay que marcarse ese objetivo. Aún así, pienso que hubo equipos que el año pasado nos superaron y por eso consiguieron el ascenso ellos y no nosotros. Al final, todavía entrenamos unos días más, que nos sirvieron para que el grupo se recuperara un poquito del palo y luego las vacaciones siempre te ayudan a desconectar y reponer fuerzas. Ahora, las vacaciones ya han pasado, seguimos unos cuantos de los que estábamos el año pasado, ha venido gente nueva y el club sigue su marcha. Parece que se está reforzando bien y, bueno, comienza una temporada 2010/2011 en la que el único objetivo del Real Oviedo será nuevamente el ascenso a la Segunda División. ¿Servirá la experiencia del Pontevedra para la próxima fase de ascenso -en la que estoy seguro de que estará nuevamente el equipo-?Hombre, si te fijas, el Pontevedra es un equipo que lleva años jugando fases de ascenso y que planteó la eliminatoria sabiendo jugar muy bien sus armas, leyendo muy bien los partidos y quizás fue ahí donde nos superaron. La experiencia servirá para no repetir errores que ya cometimos la pasada temporada. Nuestra eliminación el año pasado fue dramática: con dos menos ellos, conseguimos el empate y el gol -aunque no estuviéramos jugando bien- debía llegar en cualquier momento, estábamos achuchando. Al final, mala suerte, desacierto nuestro, llámalo como quieras, pero entró ese segundo gol que jamás debió entrar y que tiró por tierra todas las ilusiones. ¿Qué se te pasa a ti por la cabeza en el momento que consigues el empate? Quedaban diez minutos, se había perdido mucho tiempo, un gol forzaba la prórroga...Se me pasan muchas cosas por la cabeza, la verdad. Lo primero que sentí fue una alegría enorme, pero enseguida la intención fue la de coger el balón y regresar cuanto antes al centro del campo para volver otra vez a intentar atacar. Recuerdo que se me subió el isquiotibial, que estábamos físicamente tocados ya, pero realmente pensaba que el gol llegaría. Así fue que me derrumbé totalmente con el segundo gol suyo. Ha pasado más de un mes, se han ido muchos compañeros, han venido numerosos refuerzos que están ilusionando a la afición. ¿Qué podemos esperar de esta temporada?Yo tengo que decir que, desde que yo llegué a Oviedo, he visto a la secretaría técnica hacer un buen trabajo -a la vista está los fichajes que se están haciendo-. Desde que terminara la pasada temporada se fueron siguiendo los pasos de una manera normal: se confirmó la continuidad del míster, se dieron las bajas y se comenzó a reforzar aquellos puestos en los que el equipo necesitaba efectivos. Ahora, queda algo más de un mes para que comience la liga y la plantilla está ya bastante perfilada. Se han hecho fichajes que colocan al club como uno de los grandes favoritos a obtener el primer puesto del grupo y pienso que eso será lo que nos exija la afición. Estoy seguro de que estará apoyándonos como siempre, pero con las miras puestas en ese campeonato del Grupo II que nos daría muchas más papeletas para obtener el pasaporte a la Segunda División. En tu caso, Jorge, llegaste a Oviedo en el pasado mercado invernal procedente del Sangonera Atlético. Entre todas las propuestas que tenías, ¿qué te hizo decantarte por el R. Oviedo?El R. Oviedo ya fue mi prioridad el pasado verano, pero entonces no se pudo hacer y, conforme estaba el fútbol, decidí quedarme en casa, allí en Murcia, en un equipo humilde pero al que conocía bien. Yo sólo pensaba en jugar, estar tranquilo en casa, meter goles y aprovechar la oportunidad cuando me llegara. Finalmente, el R. Oviedo volvió a interesarse por mí en enero, me hizo muchísima ilusión, hablé con mi agente -que fue quien lo llevó todo- y pudo llevarse a cabo; ni me lo pensé. Coincidió tu llegada con la mejor racha del equipo en toda la temporada...Sí, lo cierto es que el primer palo gordo que me llevé en el R. Oviedo fue la derrota contra el Pontevedra. Hasta entonces, todo lo que había vivido aquí había sido positivo y la verdad es que estoy muy contento de mi experiencia en Oviedo; todo lo que estoy viviendo aquí está siendo increíble, no lo cambio por nada. Me dio mucha pena tener que irme de vacaciones sin poder celebrar el ascenso con toda la afición. En lo personal, has tenido tu mejor marca goleadora en la pasada temporada...Sí, sumando los goles de Sangonera y Oviedo hice diecinueve a lo largo de la temporada, mientras que mi anterior marca eran dieciocho. Pienso que es un número de goles importante; personalmente, nunca he bajado de diez goles en una temporada, pero este año ha sido uno de los mejores que he tenido, así que claro que estoy contento con mi rendimiento. Has pasado por las canteras de Valencia y Barça; también Hércules, Lorca, Levante, Alcoyano, Sangonera... Ahora el R. Oviedo... ¿Sigues manteniendo vivo el sueño de terminar de consolidar un lugar en el fútbol profesional que no pudiste culminar en Lorca cuando jugaste en Segunda?Sí, claro que sí, pero se ve todo de otra forma. Me acuerdo cuando era un crío que solo pensaba en llegar cada vez más arriba; eso lo sigo manteniendo, soy muy ambicioso, pero uno es realista y tengo ya veintiocho años; sí que es cierto que me quedan los tres o cuatro mejores años de mi vida deportiva -pienso que desde los veintiocho hasta los treinta y dos o así son los mejores años para rendir- y pienso que aún puedo llegar más arriba, pero uno ya se lo toma de otra manera, no como cuando eres un niño. Tú ya viviste un ascenso a Segunda con el Lorca; luego, aunque no fue un año bueno para ti en lo personal, tocasteis la Primera División con la punta de los dedos... Fueron dos años en los que disfruté del fútbol una barbaridad; formamos un grupo de jugadores y personas muy bueno. Viví un año increíble en Segunda B; luego, en Segunda A también empecé muy bien, pero unas diferencias con el entrenador me hicieron caer a un segundo plano, pero la gente y mis compañeros me hacían sentir que no era así. Al final, la relación con el míster hizo que mi camino se separara de Lorca, me fui al Levante y, bueno, seguí con mi carrera sin ningún problema. Puedo estar orgulloso de que he jugado siempre, en cada equipo en el que he estado y con cada entrenador que he tenido; pienso que eso quiere decir algo. En Segunda B siempre metí más de diez goles; el año que estuve en Segunda A metí cuatro -aunque no tuve demasiados minutos-, así que pienso que está bien. Sí que es cierto que mi año en Segunda significó un punto de inflexión en mi carrera: aquel año me estaban siguiendo equipos de Primera como el Espanyol y, bueno, lo cierto es que me desmoralizó bastante, me costó mucho sobreponerme a aquello; fue un palo muy duro no poder participar más y ver cómo se te cerraban unas puertas que parecían abiertas de par en par. De todas formas, yo soy una persona valiente, me sobrepuse y aquí estoy en Oviedo, intentando ayudar a devolver al equipo a Segunda A. Jorge, y en la faceta más personal, ¿se hace duro no poder establecerte en ninguna ciudad?Sí, pero eso es algo que siempre he tenido muy claro. Yo, este año, tenía claro que, de quedarme en Segunda B, lo haría en un equipo de la región -mi novia es de Murcia y estamos muy contentos allí-; mi casa de Valencia me queda a una hora y cuarto y, bueno, la verdad es que llevo unos años ya rondando aquella zona: estuve un añito en el Alcoyano, otro en el Lorca y este último en el Sangonera. Yo estaba cansado de traslados y estaba muy a gusto allí; hasta que llegó la propuesta del R. Oviedo que, aunque de Segunda B, era muy atractiva como para dejarla pasar. Ya te fuiste muy joven de casa como para seguir lejos mucho tiempo, ¿no?¡Sí! Me fui yo creo que con quince años para Valencia, luego a Barcelona... ¿Guardas un especial cariño a alguno de los clubes por los que hayas pasado o a todos por igual? Hombre, mi primer año en Lorca fue una vivencia increíble culminada de una forma inmejorable. Quitando ese año, mi estancia aquí en Oviedo está siendo la mejor experiencia de mi vida -este año terminará como aquel de Lorca, estoy seguro-. El Oviedo me ha llenado en todos los aspectos: hay presión futbolística, críticas constructivas, he metido goles, he jugado todo... El año ha sido brillante para mí en lo personal. No me gustaría dejar pasar la oportunidad de recordar tu estancia en La Masía...Mi estancia en La Masía fue increíble; sí que es cierto que ahora la valoro de otra forma. Estuve allí desde los dieciséis hasta los veintiún años y quizás hayan sido los cinco mejores años de mi vida a nivel personal, en el sentido de que estaba en el Barcelona, era un niño, lo ganaba todo, iba a la selección... La gente de Cataluña me trató fenomenal, el Barça, como club es otra historia... Todo es positivo lo que recuerdo de mi estancia en Barcelona. A pesar de eso, mi último año allí fue duro; metí diez goles pero yo ya veía que en el club iba a ser difícil seguir progresando y no me dejaron irme aquel año -tenía ofertas de Segunda y de Inglaterra-; a pesar de ello, metí diez goles y no hice una mala temporada, pero yo sentía que aquel no era ya mi sitio. ¿Qué consejo darías tú a esos chavales que puedan estar ahora en situaciones como esas?No les daría ninguno; porque en aquella situación también me daban a mí consejos y, cuando eres un crío, te tomas las cosas un poco a broma. Lo único que les puedo decir, que me lo decían a mí y tienen toda la razón del mundo, es que disfruten del fútbol, que hagan lo que sientan, que de las equivocaciones también aprendes y que valoren lo que tienen, que les ayudará a seguir creciendo. Otra cosa importante es que hay que saber sobreponerse a todo lo malo que te pueda ocurrir en el plano deportivo: hay que estar preparado para superar una suplencia, un año en un equipo que piensas que se te puede quedar pequeño... cualquier cosa; si no estás preparado para eso, no vales para el fútbol; si llegar fuese fácil, llegaría todo el mundo. No quiero terminar sin recordar tu paso por la selección; por 'La Rojita' como la llamamos ahora... ¡Buah! En lo que es el fútbol base, pienso que tengo un currículum envidiable. Fui campeón de Europa con la selección, en el otro quedé tercero, en los dos europeos que disputé fui máximo goleador; además, coincidí con jugadores enormes -unos están ahora en la selección absoluta, otros están en segunda, otros están mucho más abajo que yo, otros lo han dejado...- pero mantienes la relación y es algo muy bonito. Tengo muchos amigos de aquella época; bueno, tengo amigos de todos los clubes por los que he pasado -en cada equipo te llevas tres, cuatro, dos, cinco buenos amigos... que sigo conservando. Ya para cerrar, un pequeño test con el que te podamos conocer un poquito mejor: -¿Cómo te definirías como persona en tres o cuatro palabras?: Me considero buena persona y soy muy alegre -¿Y como futbolista?: Pienso que soy bastante completo: creo que tengo cositas de todos los aspectos del fútbol -¿Algún referente en el mundo del fútbol?: Cuando era pequeño, me gustaba Hugo Sánchez -recuerdo que me gustaba verle dar las volteretas y por eso las hago yo ahora- [ríe]. Por lo demás, creo que Ronaldo ha sido un delantero insuperable; si se hubiera cuidado un poco más y no se hubiera lesionado tanto, probablemente hubiera dejado un recuerdo aún mejor del que ha dejado -¿La persona que más te ha marcado?: Mi padre me ha ayudado mucho; quizás él es quien peor lo haya pasado -peor que yo incluso-; él es una persona muy importante. Nombrar amigos o entrenadores es más difícil, aunque Emery me ha marcado primero para bien y luego para mal. Este año, tanto con Rafa Muñoz como con Pichi Lucas, he disfrutado mucho del fútbol -¿Un equipo?: Yo nunca he ocultado que soy del R. Madrid desde pequeño -sólo lo ocultaba cuando estaba en La Masía- [ríe]. Estoy muy agradecido al trato que tuve los años que estuve en Barcelona; yo, de pequeño, pude elegir entre Madrid y Barça y, siendo del Madrid, me fui al Barça porque sabía que La Masía era el mejor equipo al que podía ir, pero el R. Madrid ha sido siempre mi equipo -¿Un estadio?: El Tartiere me ha impactado: lo bonito que es, cómo suena el campo cuando hay ambiente... Por suerte, he jugado en muchos campos de Primera División, así que por decirte algo, no me gustaría terminar mi carrera sin jugar en el Bernabéu -¿Un cantante o grupo musical?: Me gusta la música comercial, la verdad; no soy de grupos extraños ni nada [ríe]-¿Un lugar para vivir?: Murcia o Valencia -¿Y un lugar donde perderse?: Me gustaría mucho hacer un safari en África -¿Un deseo para la temporada que viene?: En lo personal, que siga teniendo salud la gente a la que quiero; y en lo deportivo, simplemente que me sigan respetando las lesiones porque sé que, si me respetan, voy a seguir yendo a más. Y lógicamente, si podemos culminar el año ascendiendo a Segunda con el R. Oviedo, mejor que mejor Víctor Paniagua
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