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Nano González es un futbolista malagueño de veintisiete años que milita en el Real Oviedo, actualmente quinto clasificado del Grupo I de la Segunda División B.  Pese a que le costó cogerle el pulso al nuevo grupo -la temporada pasada estaba en el Grupo II-, el conjunto azul ya ha conseguido revertir la dinámica negativa de los primeros partidos -encajó doce goles en los primeros seis encuentros- y, haciendo gala de la seguridad defensiva que catapultó al equipo en el tramo final de la temporada pasada, ya se ha encaramado en la quinta posición, a un punto de un Albacete que ocupa la última de las plazas que dan derecho a disputar el play off de ascenso a la División de Plata. Futbolísticamente, podemos presentar a Nano como un interior zurdo rápido, con una capacidad de desborde importante, con bastante precisión en los centros y con un buen disparo a portería. En la entrevista, Nano analiza toda la actualidad del conjunto azul, además de hacer un repaso de su carrera desde que, con veinte años, debutara en Segunda División B en las filas del Marbella. Os dejo con Nano González. Si prefieres escuchar la entrevista en lugar de leerla, haz click AQUÍ . El empate de Getafe ha supuesto la sexta jornada sin perder para el equipo; seguís metidos en la zona alta. ¿Ha costado mucho darle la vuelta a ese mal inicio?
Sí, porque no esperábamos comenzar tan mal. Encajamos muchos goles en las seis primeras jornadas y ahora, gracias a Dios, le hemos dado la vuelta a la situación y la verdad es que estamos disfrutando.
Ahora, la dinámica es positiva, la trayectoria ascendente pero, aún así, quizás en el Coliseum aún se vio a un equipo con dos caras...
Sí, el míster ya lo dijo: en la primera parte, no jugamos nuestras bazas porque el Getafe B nos creó muchos problemas. Tienen jugadores de calidad, incrustaron mucha gente entre líneas y nos crearon bastante peligro. No estuvimos cómodos, nos costaba encontrar a Martins para peinar los balones que llegaban arriba y poder generar peligro y creo que nos superaron en los primeros cuarenta y cinco minutos. Tras el descanso, salimos más motivados y, cuando mejor jugábamos nos hizo gol el Getafe pero supimos reponernos y empatar el partido.
 Luego llegaron las expulsiones de Aitor y Borja...Yo creo que la de Aitor fue totalmente injusta, porque estaba cerca de la jugada, pude verla bien y considero que no era merecedora de la tarjeta. La de Rubiato tendría que verla, que no he tenido la oportunidad de hacerlo aún. La suya sí me parece clara porque pisa a Jandrín. ¿Qué crees que le falta al equipo para mostrarse intenso y metido en el partido los noventa minutos?Bueno, yo creo que estamos siendo un equipo muy competitivo ahora mismo; estamos dando la cara, sobre todo en los primeros tiempos de cada partido -quitando este de Getafe, claro-; estamos siendo un equipo muy difícil de batir cuando hacemos las cosas como el míster quiere -estando con las líneas muy juntas, presionando...-. Como te he dicho antes, estamos en una buena racha, estamos saliendo de los partidos contentos y esperemos seguir así mucho tiempo. Incluso, por verle un lado positivo a las derrotas, ni Leganés, ni Toledo, ni Lugo, ni Alcalá demostraron ser mejores que el Oviedo sobre el terreno de juego...No; el partido del Toledo fue muy raro, porque quien haya visto el resultado habrá pensado: "Vaya meneo que le dio el Toledo al Oviedo", pero para nada fue así: tres palos, un penalty fallado por Manu... Y los otros tres tampoco, quizás el que demostró mejor hechura fue el Lugo pero ganó en el descuento con un gol en un contragolpe que, además, le botó mal a Dani y se fue para adentro. A poco que nos hubiera acompañado la suerte podríamos estar pegados a Lugo y Castilla pero, aún así, estamos en una situación buena y hay que seguir trabajando para acercarnos a los tres primeros. Mucha gente habla del partido del Alcalá como el que supuso el punto de inflexión para el equipo. ¿Estás de acuerdo? Sin duda; lo hablamos en el vestuario. Nos tocó el orgullo, nos tocó el estómago... Algo pasaba, no estábamos haciendo las cosas bien y aquel partido resultó lamentable. Además, estuve implicado en la jugada en la que encajamos el gol que nos hizo perder y nos tocó bastante, nos quedamos tocados. A partir de ahí, el equipo tomó otra dinámica y, gracias a Dios, estamos ahora en una posición mucho mejor. El mismo Pacheta reconoció que la ventaja que tenía el equipo respecto a los otros cuatro o cinco que lucharán por los puestos altos es que ya se ha tocado fondo...Exactamente, nosotros ya hemos tocado fondo; ojalá que no lo toquemos más, que el equipo siga en esta dinámica y que siga para arriba. El domingo llega el Montañeros y lo hace colista y tras encajar un 1-6 el pasado sábado ante el Atlético de Madrid B... ¿Partido trampa?Puede serlo; en esta categoría, no te puedes relajar con ningún equipo. El Coruxo ganó en Lugo y luego vino aquí y conseguimos derrotarles 2-0 haciendo un buen partido. No te puedes esperar que un rival sea fácil, ni relajarte porque, en cualquier momento, te meten un gol y pierdes un partido fácil. El Montañeros viene de caer 1-6 en casa, llega colista, pero nosotros no nos vamos a confiar. Toca luego visitar al ahora líder Castilla... El equipo está dando la cara contra los rivales fuertes... ¿Qué se puede esperar del partido de Valdebebas?Yo tengo ganas de sacar los tres puntos contra el Montañeros para ir a Valdebebas con una moral altísima. Como tú has dicho, estamos dando la cara con los partidos grandes -como hace dos semanas en Albacete- y lo que tenemos que hacer es no distraernos en los pequeños. El domingo viene el Montañeros y, cuando saquemos los tres puntos, ya tendremos tiempo de pensar en el Castilla. Por terminar el repaso de lo que viene en las próximas semanas, no me dejaría pasar la oportunidad de hablar acerca de la Copa del Rey, que será una eliminatoria especial para el equipo sin duda...Sí, mirándolo así, es un premio. Tuvimos la suerte de quedar exentos en la última ronda y tenemos muchas ganas. A mí, personalmente, nunca me había tocado enfrentarme a un equipo grande en Copa y espero que podamos disfrutar de los dos partidos. Además, jugar en un campo con tanta historia como San Mamés... Dios quiera que podamos, aunque sea, ponerlos nerviosos. El objetivo ha de ser disfrutar la eliminatoria y, si se les puede hacer daño... Exactamente; debemos intentar aprovechar la ida aquí en casa, intentar sacar un buen resultado con el apoyo de la afición que te permita ir a San Mamés, al menos, con la eliminatoria abierta. Pero, como tú dices, es una eliminatoria para disfrutar. Estaba la afición un poco 'mosca' con el tema del precio que se esperaban para las entradas, ahora sabemos que pagarán quince euros los socios y treinta quienes no lo sean... Ayudará eso a que se registre una muy buena entrada...Siempre es bueno tener a tu afición detrás y, con los precios asequibles que se han puesto, espero que pueda venir bastante gente al Tartiere. Has conocido tres entrenadores desde que estás aquí en Oviedo: Pichi Lucas, José Manuel Martínez y Pacheta. ¿En qué mejora Pacheta a los otros dos?El míster llegó en una etapa complicada; ni con Pichi, ni con José Manuel fueron bien las cosas y, desde el primer día, Pacheta puso las cosas claras. Tenía muy bien estudiado al equipo y dijo que debíamos jugar de otra forma diferente a la que lo estábamos haciendo y, de hecho, se demostró que tenía toda la razón del mundo. Hicimos un final de liga espectacular y ahora, gracias a Dios, estamos cogiendo otra vez ese rumbo. Además, el trato al futbolista es muy bueno y eso ayuda también bastante. ¿Crees que el equipo haya podido pagar el tema del cambio de grupo en los primeros compases de esta temporada?Está claro que el año pasado apenas nos tocó ningún equipo que saliera a tocar la pelota salvo, quizás, el Osasuna Promesas, al que ganamos 1-0 aquí en el Tartiere. Este año prácticamente todos los equipos salen a tratar bien la pelota e intentar jugar bien al fútbol y es posible que saber anular a equipos así sea algo que hayamos ido mecanizando ya con la temporada comenzada. Ahora ya le hemos cogido el truco a esto y esperemos que la cosa siga así. De cara a la prensa, Pacheta siempre transmite -no sé si queriendo o sin quererlo- optimismo a la afición. ¿Es así también dentro del vestuario?Sí; el míster es en las ruedas de prensa igual que en el vestuario: transmite muchas ganas y mucho saber estar; sabe lo que es esto y nos motiva bastante bien. Te habrá dado tiempo también a conocer a la afición... Hace falta poco para ilusionarnos pero, a la mínima, ya estamos de uñas con el equipo...Eso es lo que tiene jugar en un club con una afición de esta categoría... Está claro que, si miras la historia del club, no se merece estar en Segunda B. Y créeme que a nosotros nos viene bien que la gente, de vez en cuando, nos meta un poco de caña; no es plato de buen gusto, pero siempre ayuda a despertar. Recuerdo que fue especialmente dura la semana que vino tras la derrota en Alcalá, pero supimos enderezar el rumbo y ahora la afición está con nosotros al cien por cien. Siempre mejor esto que la indferencia...Está claro; a mí me gusta estar en equipos exigentes, que la afición apriete y que, ahora que estamos medianamente bien, la gente que pueda venir al estadio o a vernos fuera y disfrute con el juego que hacemos. Individualmente, has mostrado tu mejor versión aquí en el Oviedo tras la llegada de Pacheta. ¿Estás contento con lo que estás aportando al equipo o crees que puedes dar aún más?Estoy contento, pero está claro que uno siempre puede dar más. Mi intención es seguir como estoy, que me encuentro bastante bien, hacer un final de temporada como el que hice el año pasado pero siempre anteponiendo el triunfo del equipo al lucimiento personal como es obvio. Desde que Pacheta llegó, me ha dado mucha confianza y es de agradecer. Te hemos visto creo que han sido cuatro partidos en el lateral tras la primera lesión de Candela. ¿Cuesta cambiar el chip y aplicarte más en la tarea defensiva?Nunca había jugado tantos partidos seguidos de lateral como este año -que he jugado tres o cuatro-. Sí que había jugado en casos puntuales por alguna lesión de algún compañero, pero nunca la tuve como posición fija. La verdad es que me he encontrado cómodo; todo futbolista quiere jugar y el míster, cuando me ponía en esa posición, ponía por delante a Manu Busto, que es diestro y tendía a irse al centro, por lo que me quedaba la banda libre para subir... Me gusta jugar de lateral en esas condiciones, pero sí que es cierto que ésa no es mi posición natural y me encuentro más cómodo jugando de interior. Volviendo al equipo, está claro que el objetivo es luchar por el liderato, estar en el play off de ascenso y tratar de ascender pero, una vez sabido eso, ¿en qué medida beneficia al grupo dejar eso de lado y establecer los objetivos cortos marcados por Pacheta cada semana?Yo he tenido la suerte de ascender a Segunda en dos ocasiones y la verdad es que quedar primero es una oportunidad única, porque con una eliminatoria que hagas bien te quitas de problemas. Ahora ya estamos en la zona alta y hay que ir partido a partido para ir asomando la cabeza cada vez en posiciones más altas. Queda mucha liga, quedan enfrentamientos directos y hay que sacar los máximos puntos posibles en esos partidos para que ninguno de los de la zona alta se aleje. De todas formas, no hay que mirar a largo plazo; este domingo nos visita el Montañeros y puede venir, ganarte y trastocarte los planes, por lo que es mucho mejor plantearse al final de cada partido ganar el siguiente y llegar hasta donde podamos llegar. En tu caso, como decías, has vivido dos ascensos a Segunda con Cartagena y Córdoba. ¿Se parecían en algo esos equipos al actual Oviedo? Hombre... En historia, no tienen nada que ver, pero sí que eran dos clubes con un nivel de exigencia alto tanto desde la directiva como desde la afición. También te digo que creo que un ascenso aquí no tendría absolutamente nada que ver con ninguno de esos dos, porque es mucho tiempo ya intentando el asalto al fútbol profesional aquí en Oviedo, la gente tiene mucha gana de fútbol y no querría ni imaginar lo que podría ser ascender a Segunda aquí en Oviedo. Además, llegaste a ascender a Primera División con el Nástic de Tarragona... ¿Cuesta mantener los pies en el suelo cuando asciendes a Primera División con veintiún años?No, la verdad es que era la primera vez que salía de casa y la mentalidad no era para nada esa. Además, llegué a Tarragona con el ligamento del tobillo roto, estuve parado mes y medio y luego me costó entrar. Aún así, estoy bastante contento con los partidos que jugué, de haber debutado en Segunda División en aquella temporada y, lógicamente, de terminar consiguiendo el ascenso, que fue increíble.  Al año siguiente, te vas cedido al Barça B... Sí, me fui cedido allí y fue parecido a lo de Tarragona: tuve una rotura grave en el cuádriceps, estuve dos meses parado y la verdad es que el Barça es otra historia: en trato, en instalaciones, en medios... Es espectacular aquello. Por repasar un poquito tu trayectoria, con veinte años comienzas tu andadura en Segunda B en el Marbella, donde eres titular indiscutible; comienzas allí la temporada siguiente hasta que, en el mercado invernal, te vas al Nástic, con el que subes a Primera División. Te ceden al Barça B, no estás del todo a gusto y te vas cedido a Córdoba, con el que subes a Segunda... Luego regreso al Nástic, que tenía contrato con ellos y tenía la espinita clavada y quería estar allí un año entero y demostrar a los directivos que me ficharon que no se habían equivocado conmigo. Desgraciadamente, el día que se cerraba el plazo de inscripción de jugadores me dijeron que no contaban conmigo y tuve que irme. La cosa es que estuve convocado en la primera jornada de liga y tres días después me dijeron que no contaba. Imagínate, se cerraba el mercado de fichajes a las doce de la noche con que tenía horas para cerrar algo y tuve la suerte de que me salió lo del Lleida, donde lo jugué absolutamente todo. Luego firmé en el Cartagena, que había desembolsado muchísimo dinero, y empezamos muy bien desde el primer momento; estuvimos todo el año arriba y al final fuimos campeones de grupo y conseguimos ascender en una eliminatoria contra el Alcoyano -que estaba César allí ese año-. Quedar primero es un aliciente enorme; incluso perdiendo la eliminatoria de campeones tienes una ventaja grande sobre los segundos, terceros y cuartos. ¿Y cuesta acostumbrarse mentalmente a no poder asentarte en ningún lado?  Claro que cuesta, porque cada año vas con la incertidumbre de ver qué sale y qué no. Me he recorrido buena parte de España y, aquí en Oviedo, será la primera vez en mi vida que pase dos años en el mismo equipo, y estoy muy feliz. Has jugado ya en los cuatro grupos de Segunda B... ¡Sí! Me he hecho el grupo del sur con el Marbella, el del Mediterráneo con el Lleida, el norte el año pasado con el Oviedo y el de Madrid este año y con el Cartagena... Ya para cerrar, ¿qué le queda a Nano por hacer en el fútbol? Con veintisiete años, ¿qué sueños mantienes?Todavía tengo mucho que dar y que disfrutar. Viviendo el presente, qué mejor que disfrutar con el Oviedo y con la afición... Ojalá podamos cumplir ese sueño que es devolver al Oviedo a Segunda División, que siga creciendo y ojalá que este año se cumpla. Víctor Paniagua
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