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 Para muchos, Íker Casillas es el mejor portero del mundo; para el resto, lo es junto al italiano Gianluigi Buffon. De lo que no cabe duda, es de que el de Móstoles está marcando una época tanto en el Real Madrid como en la selección española de fútbol. Durante estos días, celebra junto a sus compañeros el título de la Eurocopa obtenido el pasado domingo en Viena, tras ganar 1-0 a Alemania; un título para el que ha sido clave el portero madrileño, y es que, sin su acutación en la tanda de penalties ante Italia, probablemente nos hubiésemos venido a casa en cuartos una vez más. Sea como fuere, han hecho historia, somos campeones y ahora debemos celebrarlo y marcar nuevas metas. Íker ha hecho un hueco en su agenda antes de comenzar unas merecidas vacaciones para atendernos y contarnos qué sensaciones tuvo al proclamarse campeón de Europa de selecciones.
¿Cómo te encuentras, Íker?
Feliz, muy feliz. Imagínate... después de todo lo que hemos vivido en estos últimos días... Estoy muy contento.
¿Era un triunfo como éste lo que le faltaba a la selección para quitarse todos los fantasmas de encima?
A España le faltaba carácter ganador a la hora de competir, le faltaba que el vestuario fuese una piña como lo ha sido en esta Eurocopa, le faltaba un entrenador que supiese sacar lo mejor de cada uno de los futbolistas... Se han dado una serie de circunstancias que han hecho que ganásemos la Eurocopa; Luis nos convenció de que éramos los mejores y él tiene gran parte de culpa de que España sea campeona de Europa.
¿Cómo es Luis como entrenador?
Yo siempre he dicho que Luis es la esencia del fútbol y que, además, sabe transmitirla a los jugadores; tiene un don. Como te decía antes, él nos convenció de que éramos el mejor equipo del mundo; nos dijo que, si no nos metíamos en la final, era porque él no valía nada como entrenador. Marcó unas normas, apostó por una forma de jugar y nosotros únicamente tuvimos que seguir sus directrices. Es un crack.
Lástima que el triunfo se empañe con la polémica sobre Raúl...Raúl está igual de contento que todos por el título, es como si fuera uno más de nosotros. Creo que se ha sido muy injusto con él, es injusto que la gente piense que hemos ganado porque Raúl no estaba. Y ahora viene un viejo conocido tuyo a la selección... ¿Qué le pides a Vicente del Bosque?A Vicente solo le pido una cosa: que sepa mantener lo que ha hecho Luis, que el grupo siga igual de unido que hasta ahora. Hay un equipo campeón, no hay que tocarlo demasiado. Lo más importante es que la piña siga unida. Si hablamos de lo que ha sido la competición, salvo los penalties contra Italia, no has tenido demasiado trabajo...La verdad es que no. La defensa ha estado a un nivel buenísimo, tanto Carlos (Marchena), como Carles (Puyol), Sergio (Ramos) y Joan (Capdevila), además de Marcos Senna, que se ha salido. Con ese muro delante, no me han llegado demasiados balones. Entre los partidos de cuartos, semifinales y final, me tiraron a puerta cuatro veces nada más, y así es difícil que te hagan gol. Bueno... Contra Italia y Rusia te tocó lucirte en un par de estiradas... [risas] La verdad es que fueron dos buenas paradas, pero solo dos, frente a todo el trabajo hecho por mis compañeros. Ha sido un triunfo de todo el equipo. ¿Y qué me dices de los penalties ante Italia?Lo pasamos fatal. Tienes que hacer lo que sea porque los nervios no te ganen la partida; mantener la calma en momentos como ése es muy complicado. Pero la explosión de júbilo cuando Cesc marcó su penalty fue algo indescriptible. Además del hecho de que por fin estábamos en semifinales de un gran campeonato, ver que todos estábamos juntos en eso, y que la unión del vestuario era increíble. No os imagináis el buen rollo que se respiraba en aquella concentración. ¿Con qué te quedas del último mes?Con la sensación de felicidad absoluta que sentí cuando terminó el encuentro contra Alemania; con la celebración todos unidos; con los abrazos con todos los compañeros; con la felicidad de todo el mundo que nos acompañaba. y, sobre todo, con el momento en el que levanté la copa; era algo que siempre había soñado. Pero me quedo con todo lo que hemos vivido desde el domingo, la verdad. Ver la cara de la afición, la felicidad que tenía la gente aquí en España... No sé, son cosas que no tienen precio. Hablando de celebraciones... Tus abrazos con el Rey son ya casi un clásico...[risas] Hombre, la verdad es que rompimos el protocolo de todas las formas que se podría haber roto, pero es que el momento era para romperlo [risas]. Son gente muy cercana; en el palco, se les ha visto sufrir como a cualquier otro español, y eso les humaniza. Soy ya casi como uno de la familia [risas]. Para ir terminando, que no quiero molestarte más... Si tuvieras que quedarte con algo que hayas aprendido o te hayan enseñado en esta Eurocopa, ¿qué sería?Luis nos dijo antes de la final una frase que jamás olvidaré: "Las finales no se juegan, se ganan". Aún viéndole con mucha menos frecuencia que a quien nos entrene en el Madrid -que han pasado muchos en estos años-, Luis ha sido el entrenador de quien más he aprendido en mi vida futbolística. Bueno, Íker, pues muchísimas gracias por todo y enhorabuena por el título. Ojalá podamos repetir en Sudáfrica y el año que viene en la Copa de las Confederaciones.Gracias a ti. A ver si es verdad, y en un par de años estamos aquí celebrando el Mundial. Víctor Rodríguez
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